La reposición FBA debe activarse antes de que el inventario disponible se agote. Para calcular el punto de pedido, combina las ventas previstas durante todo el plazo de reposición con un stock de seguridad. Después comprueba las entradas ya comprometidas: una mercancía enviada hacia Amazon todavía puede necesitar tiempo de recepción y procesamiento.
El objetivo es decidir cuándo comprar o enviar cada SKU con datos de tu operativa. Una alerta igual para todo el catálogo puede llegar tarde para los productos de mayor rotación y generar exceso en los que venden despacio.
1. Distingue comprar al proveedor de enviar a FBA
Si compras mercancía que llegará directamente a Amazon, tu plazo incluye suministro, preparación, transporte y procesamiento. Si ya tienes producto en un almacén propio o un 3PL, el disparador de envío a FBA utiliza un recorrido más corto.
Son dos decisiones diferentes. Puedes tener suficiente mercancía total y quedarte sin unidades disponibles en Amazon porque nadie ordenó a tiempo la transferencia desde el almacén externo. Asigna un responsable y una alerta a cada recorrido.
2. Cuenta el inventario que realmente puede cubrir ventas
Amazon distingue inventario disponible para preparar y enviar pedidos, inventario entrante, reservado y no apto para la venta. Estas categorías aparecen en su documentación oficial de inventario FBA. Evita sumarlas como si todas fueran unidades libres para atender nueva demanda.
Prepara una ficha por SKU con tres datos separados: unidades disponibles, entradas previstas con fecha y cantidad, y existencias externas todavía pendientes de expedición. Revisa aparte las unidades reservadas y su motivo; no las añadas automáticamente al disponible.
Además, un envío marcado como entregado puede seguir pendiente de registro o recepción. Amazon describe estas etapas en sus preguntas frecuentes de Logística de Amazon. Para planificar, mide hasta la disponibilidad efectiva, sin asumir un plazo universal.
3. Calcula el punto de pedido para la reposición FBA
Como modelo operativo sencillo, puedes empezar con esta fórmula:
Punto de pedido = demanda diaria prevista × plazo total de reposición + stock de seguridad.
Es una herramienta de planificación, no un requisito ni una fórmula obligatoria de Amazon. Sus tres componentes necesitan revisión:
- Demanda diaria: utiliza periodos representativos. Una semana sin existencias puede infravalorar la demanda; una promoción excepcional puede inflarla.
- Plazo total: registra cuánto tarda cada etapa del recorrido elegido. No uses únicamente los días anunciados por el transportista.
- Stock de seguridad: reserva un margen acorde con la variación de ventas y retrasos observados. No existe un número de días válido para todos los productos.
Si revisas inventario semanalmente, contempla también el tiempo que puede pasar hasta detectar la alerta. Una fórmula calculada para seguimiento diario necesita adaptación cuando las decisiones se toman con menos frecuencia.
4. Ejemplo hipotético: la alerta salta con 230 unidades
Una marca estima vender 10 unidades diarias de un SKU. Desde que activa la reposición hasta que el producto está disponible transcurren 18 días. Decide mantener 50 unidades de seguridad para este ejemplo.
| Dato | Cálculo |
|---|---|
| Demanda durante el plazo | 10 × 18 = 180 unidades |
| Stock de seguridad | 50 unidades |
| Punto de pedido | 180 + 50 = 230 unidades |
Si quedan 210 unidades disponibles y no hay entradas pendientes, la alerta ya se ha activado. Esperar a que queden 50 unidades consumiría el margen reservado para imprevistos.
Las 230 unidades indican cuándo actuar; no significan que debas pedir exactamente esa cantidad. El tamaño del lote depende de la cobertura objetivo, mínimos del proveedor, capacidad, costes y dinero disponible.
5. Comprueba las entradas antes de duplicar pedidos
Cuando ya hay mercancía en camino, dibuja un calendario sencillo: saldo inicial, ventas previstas por día y fecha estimada de cada entrada. Comprueba si aparece un saldo negativo antes de que llegue la siguiente reposición.
Una entrada grande dentro de un mes no resuelve una rotura prevista para la próxima semana. Tampoco conviene lanzar otra compra sin verificar si un pedido existente cubre la necesidad. Actualiza las fechas cuando cambie el proveedor, el transporte o la recepción.
Si compartes existencias con otros canales, revisa también las asignaciones comprometidas. Nuestra guía sobre vender en varios canales con un único stock explica cómo encaja el almacén central en esa estructura.
Convierte el cálculo en una rutina de trabajo
Empieza por los productos con más impacto comercial. Registra responsable, próxima decisión, cantidades, fechas y diferencia entre el plazo previsto y el real. Recalcula cuando cambien ventas, campañas o suministro, y contrasta el resultado con las recomendaciones que muestre Seller Central.
Si el problema está entre tu almacén y Amazon, revisa la coordinación con tu operativa 3PL y gestión de inventario. Comprar más producto no corrige por sí solo una transferencia que nadie activa.
¿Necesitas ordenar la reposición entre proveedor, almacén y FBA? Solicita una propuesta a Marketplace Consulting y describe tu catálogo, plazos y puntos de bloqueo. Podremos valorar una operativa de seguimiento, alertas y coordinación ajustada al proyecto.

